
Fue un día esplendoroso, una celebración de la vida y de la amistad. Y del cumpleaños de Marisa. Felicidades amiga!
Nos dejamos llevar por la belleza inspiradora de la Biodanza, guiadas por Lorena, conversamos sobre lo humano y lo divino con la genial explicación de Ximena sobre la Filosofía perenne, descubrimos las bondades del Coaching de vida y cerramos con un broche de oro del Yoga de Luz María: nuestro largo OM se fundió con el tañido vespertino de la campana de la iglesia.
Gracias amigas, Mónica, Marcela, Verónica, María del Carmen, Ximena, Luz María, Marisa y Lorena. Vuestra presencia hizo resplandecer el Monte Bravo, lo llenó de buenas vibras.