domingo, 26 de octubre de 2008

El Desafío de lo Esencial



El Seminario de Sir John Whitmore, Coaching para la Transformación y el Liderazgo, me llenó de entusiasmo y de renovado aprecio por nuestra profesión destinada a apoyar a personas en su carrera y en su vida. Y me reveló la magnitud del desafío que enfrentamos quienes trabajamos como coach.

Retengo sobre todo la belleza de lo simple, su mensaje esencial, “conócete a ti mismo”, enseñanza transmitida desde los albores de la filosofía y de las escuelas espirituales. El Coaching no puede pasar al lado de esta admonición.

Durante los dos días del seminario tuvimos amplia oportunidad de practicar “Self Coaching”, ver dónde nos aprieta el zapato, reconocer qué nos impide fluir en la relación con el coachee y en la relación con nosotros mismos. Sobre todo pudimos reconocer qué nos hace sentir bien y nos permite proyectarnos como personas plenas y al tope de nuestro rendimiento. Surgen los mismos valores que identificamos cuando niños en relación con una persona mayor, significativa y querida: “confianza, respeto, escucha atenta y cariñosa, creían que yo podía, me presentaban desafíos, me trataban como a un igual, diversión, entusiasmo.”

En los lugares de trabajo nos privamos de esta alegría, la convención social prohíbe un comportamiento tan simple y fundamental en la naturaleza humana. Se permite y se avala la prevalencia de enorme stress, competencia, rivalidad, frustración. Sin embargo, aunque reconocemos lo absurdo de esta situación, elegimos encontrarla normal, olvidarnos de quienes somos.

¿Una de las propuestas que permiten comenzar a desenmarañar esta implacable paradoja de la vida moderna? Buscar el equilibrio entre la Abscisa de juicios, números, logros, éxito, esfuerzos y la Ordenada de calidad, creatividad, valores y sentido, auto estima y aprecio de los demás, aspiración espiritual.

Y es maravilloso saber que, como Coach, tenemos la oportunidad y el privilegio de expandir la buena nueva. Aunque parezca proselitismo!

domingo, 12 de octubre de 2008

Ha llegado carta!


Marisa se inspiró espontáneamente luego de nuestra "Jornada de inmersión en la naturaleza" el 4 de octubre pasado, y nos comparte sus reflexiones.

Recibo este significativo mensaje en calidad de "trafquin" (obsequio que entrega un Mapuche, persona de la tierra, para sellar una amistad).

Y aquí está:

Mi experiencia en Montebravo:

Llego agobiada, cansada, interiormente desordenada, tensa, asustada.

Las noticias que recibo a través de los medios de comunicación, no son alentadoras. Aun no había terminado de aterrarme con el inminente desastre que producirá el calentamiento global, cuando comienza el bombardeo noticioso sobre la crisis financiera en USA, con consecuencias desastrosas en la economía mundial.

El miedo, esa energía de frecuencia vibracional bajísima, se apodera del planeta y de mí consiguiendo su objetivo paralizante. El miedo es el formato de esclavitud más usual entre los seres humanos.

Nos mantiene aferrados a un sistema de creencias que nos programa mentalmente, de tal forma que no tengamos que pensar ni menos decidir ni menos hacernos cargos de una decisión.

El miedo nos impulsa a creer en una entidad superior que se preocupará de hacer las cosas por nosotros, de rescatarnos de las argucias de algún demonio que se pasea por este planeta sembrando tanto mal. El miedo nos mantiene en una actitud pasiva, con la conciencia anestesiada; y lo que es peor, enfocados en el torrente de energía negativa que nos llega a través de los medios de comunicación, controlados por quienes están interesados en que permanezcamos dormidos.

Mientras más juzgo y critico el mal, mientras más me empeño por alejarlo de mi vida, más poder le doy, sin quererlo, me transformo en co creadora de la realidad que estoy percibiendo.

Los cambios que estamos experimentando a diario en nuestro planeta, me señalan como un imperativo plantearme cuál es mi postura frente a lo que estamos viviendo.

Ya no puedo quedarme indiferente justificando que los responsables de tanta desgracia son seres que existen a mucha distancia de mi propia existencia y que yo, con mi inaparente vida, no puedo ejercer ninguna influencia en las decisiones de los grandes líderes mundiales que gobiernan los destinos de este planeta.

Con más fuerza que nunca en mi vida, siento una urgencia por volcarme hacia el interior para buscar ahí la respuesta a lo que está ocurriendo a nivel planetario. Percibo que ya no tengo tiempo de perder el tiempo.

La evolución, la iluminación, la redención, la ascensión (o como cada cual quiera llamar a ese paso a un estado de conciencia expandida) es ahora.

Sí, ahora, en este instante. Te preguntarás ¿cómo ahora? Si ahora estoy ocupada trabajando, sacando cuentas, estudiando, cumpliendo con mis responsabilidades… no tengo tiempo de preocuparme de asuntos “metafísicos” . Voy a considerarlo cuando tenga vacaciones o pueda tomarme unos días libres o cuando jubile… Así nos hemos engañado por muchos años retrasando y entrabando nuestro propio paso a vivir en un estado de paz y felicidad.

AHORA tengo la opción de elegir entre el miedo o el amor. Cada uno de nosotros tiene la libertad de elegir el camino que tomará: el camino del miedo o el camino del amor. Ambos caminos no se encuentran nunca.

El miedo y el amor existen en frecuencias distintas. Así como no podemos sintonizar dos estaciones de radio al mismo tiempo, tampoco podemos albergar miedo y amor al mismo tiempo.

Alinearse con las más elevadas energías del amor parece ser la elección correcta. Me animo. Sé que hay muchos seres en esta disposición. La forma de empezar ahora es alejarme de la fuente de energía negativa: si es necesario apago la radio, la televisión si no soy capaz de elevarme sobre este tipo de energías atemorizantes.

Me vuelco hacia el interior con mi intención más pura y sincera de alinearme con la energía del amor.

Recupero mi poder desbloqueando todos los nudos ciegos que se han ido formando a lo largo de mi vida a través de pensamientos negativos y atemorizantes. Desde ahora sólo le doy cabida a pensamientos hermosos, enaltecedores, llenos de gratitud y admiración. Recupero mi poder en el encuentro con el Espíritu Divino que hay en mí y que se ha manifestado en mi vida y en la humanidad con todo su Poder, su Amor y su Sabiduría.

Me acerco a la fuente de energía contagiosa de amor procurando encuentros con seres que también hayan elegido alinearse con el amor. Me nutro con aquellos que vibran en la misma frecuencia elevada del amor.

Procuro estar con más frecuencia en contacto con la naturaleza. Es en las puestas de sol , en las tibias brisas apacibles , en las poderosas montañas, en la simpleza de las flores silvestres , en las aguas transparentes y juguetonas que recorren los esteros y forman curiosas cascadas… es ahí donde contemplo la perfección y donde me convenzo que tengo todas las razones para estar alegre y optimista.

Gracias Isabel por poner a disposición de todos los que elegimos alinearnos con el amor, tu espacio sagrado, y por abrirte y compartir el camino que tú ya has hecho. Gracias por los energizantes encuentros en Montebravo, por la buena música, la buena compañía, la buena comida y todo lo que forma el entorno maravilloso que has creado
.

Marisa Tima

jueves, 9 de octubre de 2008

Al aire libre

Un lindo día de camaradería y de caminata por los cerros en el Monte Bravo



Emprendiendo el ascenso,
Raúl, Ximena, Merahi, Marisa, Isabel, Luz María, Jean-Pierre; detrás de la cámara, Miguel

En la cumbre, un momento de reflexión inspirados por un hermoso texto de Sri Aurobindo que describe las manifestaciones de Shakti.

Intercambiamos sobre los arquetipos de la Guerrera, la Sabia, la Sanadora y la Labradora.

El contacto con la vasta naturaleza alegra y armoniza. Incluso el águila vino al encuentro, maravillándonos al planear cerca de nuestro grupo.

Marisa cuenta: "el dia de ayer fue realmente alineador y energizante. Mira, llegué hecha un caos interno y me fui serena, limpia, con energía."

Belleza sobrecogedora, desde la simplicidad de las flores silvestres
hasta la inmensidad de las montañas.